
Definitivamente a lo largo de mis jóvenes-adultos años he visto cosas raras y no tanto, pero de verdad lo que les contamos aquí si me impresionó un poco.
Los diseñadores minimistas, buscando lograr objetos cada vez más pequeños o que no se noten, se han vuelto mucho más inquietos y vanguardistas. Hoy crean a la velocidad de la luz. Este es el caso de la nueva novedad de los japoneses de Nendo, nada más ni nada menos que una silla invisible.
Si, aunque no lo creas, este asiento consiste en una estructura metálica sobre la que se apoyan tres fierros en forma de U y sobre estos una película de poliuretano lo suficientemente resistente como para sujetar el peso de una persona. Lo novedoso de este material mega choro es que se devuelve a su forma cundo te paras.
La verdad es que yo no se que sensación me da esta sillita, si nervios al sentarme y que se rompa la “telita de plástico” o una sensación de simplemente flotar.




























